El efecto negativo que las redadas de Inmigración
ha causado en estados del
medio oeste ha motivado a numerosas
iglesias dejar de lado sus tradicionales divisiones
ideológicas para trabajar juntas a favor de
los inmigrantes.
Según el pastor Mark González, vicepresidente
de asuntos gubernamentales de la Conferencia
Nacional de Líderes Cristianos Hispanos
(NHCLC, en inglés), la situación creada por las
redadas en frigoríficos de seis estados en diciembre
del 2006 y en un frigorífico en Iowa en
mayo del 2008 han hecho que “muchas iglesias
se expresen a favor de los inmigrantes”.
De hecho, dijo González a Efe, la política
del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE,
en inglés) provocó un cambio de opinión “en
muchas iglesias”.
“Lo vemos en todo el país. En Seattle, el Concilio
de Iglesias formó un comité compuesto de
iglesias tradicionales y evangélicas y de sinagogas.
En Texas, la Convención Bautista tiene un
claro compromiso para ayudar a los inmigrantes
hispanos. A nivel nacional, la Coalición de Inmigración
sobrepasa las líneas denominacionales”,
indicó.
La colaboración a favor de los inmigrantes
se extiende a varios estados e incluye también a
grandes grupos religiosos.
En Iowa, en enero de este año una religiosa
de la Iglesia Espiscopal, Barbara McCaulley,
fue nombrada como vicepresidente de misión
y ética en un hospital de la Iglesia Católica, el
Centro Médico “Mercy”, en Mason City.
McCaulley supervisará los programas de
asistencia médica para la creciente población de
inmigrantes hispanos en el norte de Iowa.
También en Iowa, como consecuencia directa
de la masiva redada del 12 de mayo del 2008 en
Postville, donde casi 400 personas fueron detenidas,
el Comité Central de la Iglesia Menonita
proveyó de fondos y de personal a la Iglesia Católica
Santa Brígida, en Postville, para ayudar a
las familias hispanas afectadas por el accionar
de los agentes federales.
A partir de enero de este año las dos iglesias
coordinan esfuerzos para comprar y distribuir
alimentos, traducir documentos y ayudar a los
familiares de los detenidos o deportados.
Los menonitas donaron 2.000 dólares para
los católicos. Parte de esos fondos se usaron
para pagar los servicios públicos de aquellas
familias inmigrantes que ya no contaban con un
sostén familiar.
Karin Kaufman Wall, coordinadora del programa
de educación de paz y justicia del Comité
Central de la Iglesia Menonita, dijo que la cooperación
facilita la respuesta de ambas iglesias
a la redada.
En Nebraska, la organización nacional Catholic
Legal Immigration Network Incorporated
(CLINIC) presentará próximamente en la Universidad
de Nebraska en Omaha un seminario
para capacitar a iglesias locales y a organizaciones
sin fines de lucro en la manera de adecuada
de responder a las consecuencias de las redadas,
como, por ejemplo, qué hacer con los niños que
quedan solos.
El pastor González reconoció que para muchas
iglesias la inmigración sigue siendo un
tema que causa divisiones.
Pero, dijo, tras el operativo en Postville, “se
produjo un cambio dramático en la actitud de
las iglesias al ver el daño que la redada causó en
las familias hispanas”.
“El proceso ha sido largo y ha habido etapas
de unidad y de desunión. Ahora, sin embargo,
prevalece la unidad. Esperamos que esa unidad
continúe y se incremente para que la reforma
inmigratoria se apruebe lo antes posible”, aseguró.





