Los legisladores racistas Randy
Terrill, Mike Christian, Anthony
Sykes, George Fauthl y sus seguidores
lograron una gran victoria
con la aprobación del proyecto de ley
“English Only” o “Solamente Inglés.”
Una vez más la mentira, el racismo
y el odio triunfaron en Oklahoma logrando
el objetivo de dificultar la vida
a residentes y ciudadanos hispanos
documentados e indocumentados que
no son proficientes en el idioma de
Shakespeare.
Los racistas lograron su objetivo con
mentiras diciendo que la ley ahorraría
al estado dinero, cuando en realidad
haría lo contrario ya que ahora tendrán
que botar formatos y folletos en español
que ya existen y que costaron miles
de dólares su traducción e impresión.
Los legisladores antihíspanos también
argumentaron que conductores
que no leen Inglés son mas peligrosos
que los que si lo hacen, pero esa excusa
tampoco es válida ya que la mayoría de
señales no son escritas sino símbolos
universales.
Otra razón que argumentaron fue la
que eliminando otros idiomas, con excepción
de los que hablan los nativos
americanos fueron que “English Only”
promovería la cohesión y la unidad,
algo que es tan falso ya que, mas bién
esta legislación promueve el racismo,
la discriminación y el resentimiento
contra los republicanos y a un sistema
que promueve el odio.
Finalmente, los “Maestros del
engaño”lograron convencer a sus homólogos
legisladores para que voten
por esta nefasta ley aduciendo que los
hispanos estarían en mejor condición económica si supiesen hablar y escribir
bien Inglés. Esta razón podría ser
válida si los inmigrantes fuesen jóvenes
y pudiesen aprender rápidamente
Inglés, idioma que es considerado uno
de los más difíciles. Suponiendo que
lograsen estudiar, la pregunta sería
“cuando,” ya que para sobrevivir los
inmigrantes tienen que trabajar de sol
a sol. No podemos ver como podrían
estar mejor si no les permiten sacar la
licencia, forzándolos a manejar sin esta
credencial, bajo riesgos de ser arrestados,
multados, deportados y hasta
correr el riego de perder sus vehículos
por confiscación.
La comunidad no puede continuar
indolente y apática a lo que está sucediendo
ya que este triunfo de los odiosos
racistas solamente es el comienzo de
una serie de ataques que la comunidad
inmigrante tendrá que sufrir hasta que
logren diezmar drásticamente la población
hispana de Oklahoma.





