
POR FRANCO CEVALLOS EDITOR DE “NUESTRA COMUNIDAD”
Desde que decidí convertirme en empresario de mi propia empresa mi seguro de salud dependía del seguro de mi esposa y desde que ella se separó de su empresa la compañía Sigma nos tenía sentenciados en subir nuestros pagos de 800 a 4.000 dólares por mes. Por supuesto este irracional aumento tenía el objetivo la descontinuación de nuestra cobertura.
Mi esposa con señales de padecer la enfermedad de alzhéimer y yo con Diabetes tipo 2 teníamos 0 posibilidades de conseguir seguro de salud con otras compañías debido a las inhumanas pólizas de las mismas que siempre solo han buscado obtener ganancias a costa de los usuarios, de subir los pagos de las pólizas o de cancelar las mismas cuando los usuarios se enfermaban, y lo peor de negar cobertura a pacientes con condiciones pre existentes.
Bueno, Gracias a la persistencia del altruista y valiente presidente Barack Obama y los inteligentes legisladores que votaron por la impopular reforma de Salud, esto, arriesgando sus carreras y hasta su integridad personal, la reforma esperada por 100 años ya es una realidad.
Aunque el proyecto ha sido enviado nuevamente al congreso por los legisladores republicanos, quienes defendieron a las compañías aseguradoras a capa y espada, para otra revisión, la reforma de salud ya es una histórica realidad.
Los enfermos como mi esposa, yo y los 30 millones de personas que no teníamos seguro estamos felices de que, finalmente, la reforma haya terminado con las deshonestas prácticas de las compañías aseguradoras y que se les haya quitado la teta y sus robustas ganancias.
Señor Presidente, usted ha cumplido con una gran promesa hecha al pueblo americano; ahora solamente le queda cumplir con la Reforma Migratoria y la historia lo consagrará como el mejor presidente que ha tenido este país después de Abraham Lincoln.
De mi parte solo tengo que decir ¡Gracias Señor Presidente! y que Dios los bendiga, le proteja y le de muchos años de vida.








