En este “Mes del Amor” quiero traer
a relieve la lealtad que debemos los
hombres a las damas cuando ellas
nos han permitido amarlas.
Una vez por, casualidad de la vida, conocí
a un joven insensato de apellido de León
de origen guatemalteco que se jactaba de
haber tenido relaciones con una señorita.
Al escuchar al insensato muchacho le dije
lo mismo que don Viche Fernández cantó
en su canción “Mujeres Divinas” “que no
hablemos mal de las damas”. Y es que
un verdadero hombre, que es seguro de si
mismo, no anda hablando de ninguna relación
amorosa que haya tenido con ninguna
dama para desacreditar su honra. Ese
narcisismo estúpido y machista de contar
a otros sobre una relación intima amorosa,
no solo es mórbida, maliciosa, vulgar
e insolente, sino que delincuente ya que el
hablar mal de la honra de una mujer es penado
por la ley.
El código penal, Capítulo 27-artículo
779 Sección “Imputación de falta de castidad
de una mujer” castiga con 30 a 90
días de prisión y una multa de $20 a $500 a
aquellas personas que desacrediten la honra
de una dama, por cometer el delito de difamación;
Así que machitos – morbosos o
“ratas de dos patas”, como les llame Doña
Paquita la del Barrio Tepito, en el mes del
amor les recomendamos que si alguna vez
son afortunados de lograr las caricias-íntimas
de una dama, y si no quieren tener
más “problemitas de faltas” que los lleven
a cantar el “rock de la cárcel”, que se guarden
calladitos su secretito, y más, si han
logrado plasmar su aventura “íntimas en un
video”.
Lo que vengativos canallas hicieron a
las cantantes Noelia, Jenny Rivera y a la ex
Miss Universo, Alicia Machado y Galilea
Montijo, entre otras, de divulgar sus actos
de intimidad sexual grabados en un DVD,
no tiene nombre pues es reprochable que
hayan expuesto, públicamente, a sus ex
amantes a la vergüenza y humillación presentándolas
como partícipes en actos bochornosos
y comprometedores consumado
entre dos seres que compartieron momentos
íntimos por mutuo consentimiento y
en una relación de confianza; eso es una
cobardía porque lo que se hace detrás de
bastidores con una mujer es algo muy íntimo
y el hombre que expone o que divulga
públicamente actos como los mencionados
es una persona, de baja calaña y de poca
hombría.





