Brittany Herrera de 15 años había traído a vivir clandestinamente a su cuarto, por dos semanas, a su enamorado Mathew Fox, 17. El muchacho había estado viviendo en la casa de los padres de la muchacha sin el permiso de sus padres. Según el hijastro del malogrado Leroy, el sospechoso del asesinato, Fox había proferido amenazas de asesinarlo una semana antes porque le disgustaba que el padre de Brittany llamara la atención a su hija por su conducta irrespetuosa. Detectives encargados de la investigación del caso piensan que una discusión se llevó a cabo en el domicilio de Leroy Herrera, en el sur de la ciudad, la misma que culminó con la muerte de Leroy.
El yerno de Leroy Herrera lo encontró tendido, a eso de las 10.p.m. en el suelo de la sala de su casa ubicada en la 9405 Hiwassee Rd. Según él, el occiso mostraba heridas de cuchillo en el cuello de donde emanaba sangre.
Por otro lado la esposa de Leroy dijo que había tenido una discusión con su esposo
por la conducta inapropiada de su hija y que la última vez que lo había visto había sido a eso de las 7:30 mientras el occiso miraba televisión en su sala. La madre de Brittany dijo que su hija le había mostrado un cuchillo que su hija había comprado recientemente.
Al momento del crimen ,dinero de la cartera de la madre de Brittany había desaparecido. Varios cuchillos fueron encontrados en el cuarto de la sospechosa, aunque no saben cual fue el arma utilizada en el crimen.
Leroy trabajaba como empleado en una bodega y su hija Brittany era estudiante de un colegio del Distrito de Midwest City.
Durante la investigación la policía encontró en el cuarto de Brittany un recibo de compra de dos boletos para Forth Worth, Texas y dirigieron la búsqueda a esa ciudad, donde el miércoles 28 arrestaron a los jóvenes fugitivos en el restaurante Denny´s.
El Procurador del Condado de Cleveland está esperando que los jóvenes Herrera sean extraditados desde Texas para ponerles los cargos correspondientes.





