Ojos a las Ayudas de Estudio Fraudulentas; Desconfía de ciertas ofertas

ImagenCon el cuento de que te quieren ayudar
a buscar becas y fondos para
los estudios de tus hijos, algunas
compañías te convierten en víctima de sus
trampas. ¡Cuidado con ellas!
Ofertas por correo o Internet
Probablemente tú también estás buscando
por todas partes dinero para los estudios
superiores de tus hijos, un gasto que cada
vez se eleva más. ¡Los años pasaron sin
que te dieras cuenta, y ya el college está a
la vuelta de la esquina!
Desafortunadamente, en su afán por encontrar
esos recursos, muchos padres son
víctimas de personas y compañías deshonestas,
expertas en sacarles el dinero mediante
ofertas de ayudas financieras y becas
fraudulentas.
Si te llegan por correo o Internet con
la historia de que ellos harán por ti todo
el trabajo de conseguir la ayuda financiera,
y que poseen información exclusiva…
¡Cuentos de camino!
Si quieres una beca o ayuda financiera,
solo tu hijo o tú puede solicitarla, y las listas
de becas y fondos disponibles pueden
encontrarse gratis en la biblioteca, el Departamento de Educación, el Departamento
de Ayuda Financiera de los colleges y el
Internet.
¿Cómo puedes protegerte de caer en las
redes de una de estas trampas? En primer
lugar, aprende a reconocerlas cuando se te
presenten. Por suerte, casi todas pueden
resumirse en tres o cuatro estrategias de
engaño bien conocidas. He aquí las más
populares… y peligrosas:
• “Te garantizamos una beca o te devolvemos
tu dinero”
Nadie, ninguna compañía legítima, puede
garantizarte que te conseguirá una donación
o una beca de antemano, pues nadie
vende ni compra becas, cuya principal característica
es que son GRATIS. Con esas
falsas promesas te impondrán condiciones
por los anunciados reembolsos. En todo
caso, antes de pagarles, pide que te enseñen
esas condiciones por escrito.
•“Por favor, danos tu número de tarjeta
de crédito o de cuenta bancaria”
¡Jamás se los des por teléfono! Aun
cuando sepas que se trata de una compañía
legítima, pídeles que te envíen información
por escrito. Y dile a tu hijo que tampoco dé
su número de tarjeta por teléfono, aunque
le aseguren que es solo para “comprobar
su elegibilidad”.
•“¡Tu hijo es finalista para recibir una
beca de una fundación nacional!”
Aunque eso suene bien, no envíes dinero
antes de confirmar que se trata de una fundación
real y bien establecida. Recuerda
que las becas y los fondos de ayuda se dan
a partir de ciertos requisitos de elegibilidad,
y no funcionan como rifas.
•“Ven a nuestro seminario gratis sobre
ayuda financiera”
Toma esta oferta con un grano de sal,
y si asistes no te dejes presionar para que
pagues de inmediato por los servicios de
la compañía patrocinadora. Desconfía de
las famosas “historias de éxito” que allí te
cuentan y aléjate de los representantes que
dan respuestas evasivas a tus preguntas.
Si te sientes tentado a recurrir a alguna
oferta que puede parecerte buena, chequéala
antes con el Buró de Mejores Negocios,
un consejero escolar o la oficina de tu procurador
estatal.
Además, pídele a la compañía los nombres
de tres o cuatro familias locales que
hayan usado sus servicios, pregúntales
cuántos estudiantes con los que han trabajado
han recibido becas, investiga al
dedillo su política de reembolso y lee bien
todos los detalles antes de estampar tu firma.
Infórmate más ampliamente en el sitio
de la Comisión Federal de Comercio, en
www.ftc.gov/scholarshipscams.
Mantente alerta contra estas estrategias
engañosas. Si lo haces, no perderás el tiempo
y el dinero que debes dedicar a la búsqueda
de becas y ayuda financiera verdaderas
para los estudios de tu hijo.

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