La detención de más de 723 mil inmigrantes
indocumentados en Estados
Unidos durante 2008 fue una muestra
de la constante lucha de las autoridades por
parar el ingreso de extranjeros que buscan en
este país elevar su nivel de vida con un trabajo
mejor pagado.
Apoyados con vastos recursos tecnológicos,
más de 18 mil agentes de la Patrulla Fronteriza
desplegaron su vigilancia en puntos estratégicos
de los 3,200 km que separan la frontera de Estados
Unidos con México.
Durante el año, Estados Unidos perfeccionó
un cerco tecnológico, constituido por cámaras
infrarrojas instaladas en elevadas torres, censores
a lo largo de la frontera, y aviones no tripulados
que trasmiten imágenes a sofisticados
centros de control, donde expertos organizan las
operaciones de detención.
En la lucha por el control del paso de indocumentados
por el río Bravo (río Grande), que
divide a México de Estados Unidos, este año
culminó la construcción de 800 km de un muro
de más de cinco metros de alto que tiene como
meta para 2009 alcanzar los 1,.100 kilómetros
de longitud.
Las autoridades no proporcionaron una
proyección de la cantidad de indocumentados
que logran pasar la frontera, pero a diario en
la ribera del río Bravo la Patrulla Fronteriza
descubre bien establecidos senderos donde se
aprecian las huellas del paso de inmigrantes ilegales.
Estados Unidos modernizó en estos meses el sistema computarizado de identificación de
los indocumentados, quienes permanecen detenidos
hasta que se cumplen los trámites en los
consulados de sus países para obtener “un documento
electrónico” que revele su identidad, ya
que la mayoría llega sin papeles.
Para hacer “más pronto” las deportaciones y
ahorrar recursos, el Servicio de Inmigración y
Aduanas (ICE) redujo de tres meses a 30 días
los trámites, y la meta es llevar el proceso a
dos semanas, explicó a un grupo de periodistas
extranjeros el director de la Oficina de Detenciones
y Deportaciones de San Antonio, Texas,
Michael Pitts.
Para Pitts, en atención médica, hospedaje y
alimentación, diariamente por cada inmigrante
el gobierno de Estados Unidos gasta un promedio
de $100.
El costo de movilizar al inmigrante a uno de
los centros de detención de ICE depende de la
ciudad donde fue atrapado. El costo de la deportación
depende del país, pero si es a la región
centroamericana tiene un promedio de $600 por
persona.
La tarea de las deportaciones fue permanente
y la Unidad de Operaciones Aéreas del ICE
transportó por semana a sus respectivos países a
un promedio de 4,200 extranjeros.





