Por Franco Cevallos
Los votantes quieren cambios profundos, sin embargo, quizá no los consigan si realizan malas decisiones al elegir candidatos que representen la continuidad de las actuales políticas erróneas.
Luego de innumerables peleas entre candidatos demócratas y republicanos para obtener las nominaciones y de ataques y promesas de los elegidos a los distintos puestos, cuando esta edición circule los votantes estarán en las urnas para elegir a los candidatos de su preferencia.
En Oklahoma se da por descontado el triunfo del binomio McCain-Palin debido a que los pastores evangelistas y republicanos que aman la guerra y que están contentos con la situación económica del país han promovido, desde el púlpito y por medio de costosas campañas publicitarias, el voto por el guerrero y conservador candidato.
A escala nacional, posiblemente la dupla Obama-Biden triunfe en los comicios dado el alto apoyo de los indecisos y al gran descontento general por el calamitoso estado de la economía, la guerra en Irak y el alto costo de la gasolina; en ese sentido, la mayoría de hispanos ya ha decidido su voto a favor del candidato afroamericano y de su experimentado compañero de fórmula.
Por otro lado, el Distrito 93, disputado entre Mike Christian y David Castillo, presenta un gran desafío para la comunidad hispana, ya que esa curul está en riesgo de pasar a manos del antihispano enemigo de la comunidad Christian y sus coidearios los Minutemen y los Ironman, así como otros grupos que promueven el odio y la intolerancia. Además ha sido denunciado en varias ocasiones por sus ex esposas por agresiones físicas.
Ante ese desafío, los hispanos registrados deben salir el 6 de noviembre a votar masivamente para dar el triunfo al candidato hispano, ya que el triunfo del republicano representará la pérdida de todo el poder y apoyo que la comunidad tenía con Al Lindley; por si fuera poco, la victoria de Christian representará humillación y vergüenza para la comunidad ante los diferentes grupos étnicos y políticos que atacan a los hispanos, debido a la apatía de éstos respecto a respaldar a su candidato; lo anterior únicamente cerificará las versiones que corren en Capital Hill, que afirman que “los hispanos no votamos”.
Si por causa de la apatía y el quemeimportismo de los hispanos, Mike Christian fuese electo los únicos responsables de haber permitido a este candidato racista y sus seguidores, quienes han gastado miles de dólares para ganar la elección, seremos nosotros.
En síntesis: Si no salimos a votar por David Castillo, no tendremos derecho a quejarnos, arrepentirnos ni a culpar a nadie, salvo a nosotros mismos de los proyectos de ley negativos que serán presentadas por este candidato y que afectarán, directamente, a comerciantes trabajadores y a las familias de inmigrantes.
En lo que concierne a la contienda de Moore, entre el racista, intolerante, inhumano y delincuente Randy Terrill y el Demócrata Troy Green, se prevé que Terrill gane ampliamente por el gran apoyo de sus intolerantes simpatizantes; por ello, la Coalición Hispana de Acción, por medio de su presidente, Franco Cevallos, ha pedido que los ciudadanos hispanos registrados salgan a votar por Troy Green, por ser el candidato que siempre nos ha apoyado.
Finalmente, Los Hispanos estamos en deuda con el Representante Estatal Shane Jett por haber sido el candidato que a riesgo de su propia carrera política, abiertamente, ha apoyado a los trabajadores inmigrantes y a los hispanos, en general oponiéndose a la nefasta ley 1804 Los hispanos votantes conscientes estamos en la obligación de votar y pedir a toda persona que esté en condición de votar de salir a dar el voto por este gran ser humano y consciente político.





