Rodrigo Salazar, dueño del restaurante Las Fajitas de Yukon, murió el pasado 14 de agosto, luego de ir velozmente en su auto y dispararse él mismo antes de sumergir su auto en el lago Overholser.
Un vocero de la policía de Oklahoma City, Gary Night, dijo que este incidente, al parecer, se trataría de un suicidio.
Previamente a los hechos que acabaron con su vida, Salazar le disparó en la pierna a su ex esposa, durante una discusión doméstica en el parqueadero de su restaurante, para luego huir del lugar manejando su auto a gran velocidad y dirigirse, finalmente, al lago Overholser. No se sabe exactamente si se disparó mortalmente justo antes de sumergir su auto, ya que algunos testigos dijeron que los primeros disparos ocurrieron fuera del Restaurante Las Fajitas, en el 455 E. Main St. en Yukon.
Asimismo, la policía de Yukon confirmó que Magali Salazar de 37 años, ex esposa de la víctima, fue dada de alta en el hospital de la Universidad de Oklahoma y que un hijo de la pareja estaba en el restaurante trabajando cuando el incidente ocurrió.
Cerca de las 6.20 de la tarde del 14 de agosto, según manifiesta Jamie Morrow de 39 años, estaba con su bebé viendo a su hija de 9 años practicar fútbol, cuando repentinamente apareció un carro gris deportivo, a gran velocidad por la carretera County Lane, alertando a su hija y a sus compañeras del equipo, mientras que el auto se salía de la carretera chocando en el guardamanos cayendo directamente en las aguas del lago. La testigo afirmó: “Escuché cuando el auto le pegó al guardamanos, pero al tiempo que llegué a la laguna ya estaba casi sumergido a la mitad”.
Asimismo, Jamie Morrow dijo que ´´el hombre estaba manejando a gran velocidad, por lo menos 80 mph, cuando impactó el guardamanos´´. ´´algunas personas presentes en el lugar de los hechos trataron de sacarlo del carro, pero no pudieron. La víctima tenía por lo menos 25 minutos sumergido en el agua, para cuando los trabajadores de rescate llegaron´´, añadió
De otro lado, cabe informar que según expedientes que reposan en la Corte, los Salazar se divorciaron en diciembre, mientras que en julio del 2007, Magali Salazar solicitó una orden de restricción en contra de su aún esposo, para luego el siguiente mes, solicitar ella misma que dicha orden fuera retirada si Rodrigo Salazar firmaba un acuerdo mediante el cual se comprometía a no seguir tomando bebidas alcohólicas y acudir a consejería. La policía fue llamada en varias ocasiones por causa de disputas domésticas en la casa de Salazar, pero Magali Salazar se negó a poner cargos, dijo la portavoz de la Policía de Yukon Klare Ly.





