Tengo un sobrino de 17 años al que nunca le he conocido una novia. Cada vez que le hablo de mujeres se sonroja. El único lugar donde se atreve a compartir con chicas es el Internet. Le pregunté
por qué no salía con ninguna amiga y respondió cabizbajo: “Soy muy tímido y me dan miedo las muchachas”. A lo que respondí: “tu miedo no son las muchachas, ¡tu terror es que ellas te rechacen!”Timidez atemporalAsí como él, personas de todas las edades
y clases sociales sufren de timidez. Algunas
son tímidas de nacimiento, mientras que otras desarrollan sus inseguridades debido
a experiencias en su niñez. El problema
con la timidez es que este sentimiento afecta la manera en que los individuos se comportan con otros. Cuando tienen que socializar se sienten incómodos, nerviosos, avergonzados e inseguros.
Incluso les tiembla la voz, les falla la respiración, les sudan las manos, se sonrojan
y hasta la mente se les puede quedar en blanco. La timidez es exactamente lo opuesto a sentirte cómodo en tu propia piel. Las inseguridades
de un tímido lo hacen titubear y pensar cien veces antes de expresarse. Sus tres temores más grandes son: miedo al rechazo,
miedo a hacer el ridículo y miedo a equivocarse. Todos sentimos cierto grado de timidez en situaciones que son nuevas para nosotros,
pero cuando llega a extremos y se vuelve permanente, las personas pueden terminar alejándose de la sociedad por completo. Esta condición se conoce como fobia-social. El error más grande que cometen las personas
tímidas es que tratan de evadir situaciones
en las que tengan que relacionarse con los demás, cuando estas oportunidades
son precisamente las que tienen que enfrentar para poder salirse de su cueva y superar la timidez.





