Esta es una de las tantas preguntas
que nos hacemos muchos cuando
vemos tanta juventud en todos los
lugares del mundo. Jóvenes que por no
ofrecerles alguna alternativa para hacer
algo bueno en su tiempo libre, terminan:
“haciendo nada” o “haciendo cosas indebidas”.
Hoy más que nunca debemos ofrecer
oportunidades a los jóvenes para que dediquen
su tiempo libre: al deporte, la música,
la lectura, la recreación, la comunicación y
diálogo familiar, etc. Será lo único que podrá
contrarrestar el ocio y la flojera en muchos
de ellos que no encuentran opciones y
terminan en el mundo de la droga y la delincuencia.
Debo resaltar también la parte
positiva de muchos jóvenes que si dedican
su tiempo libre: a la música, al deporte, al
arte y a la recreación, pero lamentablemente
es un grupo muy pequeño.
Hay que tomar en cuenta que el tiempo libre,
es para cambiar la actividad diaria por lo
que pocas veces hacemos por falta de tiempo
o por no estar bien organizados. Por ejemplo
se avecina el tiempo de las vacaciones más
largas para los jóvenes y la mayoría de ellos
piensan que este tiempo es para no hacer
nada, se ha mal interpretado lo que significa
el tiempo libre de las VACACIONES que no
son VAGACIONES; si durante todo el año
hemos ocupado la mayor parte de nuestro
tiempo al estudio, es obvio que nuestra mente
y nuestro cuerpo merezcan un descanso a
través de otras actividades que me permitan
repotenciar y reprogramar de la rutina mi
cuerpo y mi mente. El tiempo libre de las vacaciones
se debe emplear para: el deporte, la
música, el baile, las artes en general, para ir
a la playa, en fin para todo aquello que mantenga
el cuerpo en actividad, para que cuando
retomemos nuestras actividades diarias
estemos preparados para continuar con toda
normalidad y sin desánimos. Lamentablemente
una gran cantidad de nuestros jóvenes
esperan ansiosamente los fines de semana
libre sólo para rumbear y malgastar lo que
no tienen, por supuesto que se puede bailar
y disfrutar de esta manera, pero no podemos
convertir las cosas buenas de la vida en vicios.
Si organizamos las vacaciones de este
año escolar y ayudamos a nuestros jóvenes a
organizarlas, sabremos realmente lo que ellos
hacen en su tiempo libre.
No los critiquemos solamente, ayudémoslos
a orientar sus vidas y enseñarles
que su misión en este mundo es ir siempre
en búsqueda de la felicidad bien entendida,
que han sido enviados a este mundo a pasarla
bien; sin abusar de la libertad y que
en cada uno de ellos hay un gran potencial
de cualidades y virtudes para desechar todo
aquello que les pueda perjudicar y entorpecer
su felicidad. Invito a toda la juventud a
abrir sus vidas al triunfo y al éxito.





