
Redacción de ´´Nuestra Comunidad´´
Justo cuando actualmente arrecia la polémica en torno a la ley anti inmigrante, promulgada en Arizona, directivos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en México denunciaron cómo inmigrantes indocumentados centroamericanos fueron despojados de sus bienes por seis policías mexicanos.
Según un comunicado de prensa emitido por portavoces de esa organización derecho humanista, el presunto robo ocurrió cuando los agentes de la Secretaría Federal de Seguridad Pública interceptaron el tren que circulaba desde Arriaga, Chiapas, rumbo a Ciudad Ixtepec, Oaxaca, de donde obligaron a bajarse a medio centenar de migrantes, expuso el portavoz, en una declaración escrita.
“Tras despojarlos de su dinero, los abandonaron y les ordenaron caminar sobre las vías del tren”, expresó la fuente informativa, en una cita textual.
Dijo que el personal de la CNDH documentó la queja en el albergue “Hermanos del Camino”.
Según el vocero, el grupo de migrantes venía de una diligencia, acompañado por la Cónsul de El Salvador, con residencia en Arriaga.
“Señalaron que dos de los policías federales, quienes los detuvieron, fueron identificados como responsables de los hechos ocurridos el 23 de enero, lo que denunciaron ante la autoridad correspondiente”, agregó el portavoz.
Tras el análisis de evidencias, añadió, la CNDH solicita a la corporación colabore en la queja y denuncia que promoverá ante el Órgano Interno de Control en la Policía Federal y ante la Procuraduría General de la República respectivamente, contra el personal que intervino en los hechos.
En su recomendación 32/2010, el ombudsman solicitó se diseñe e imparta, en esa dependencia policíaca, un Programa Integral de Capacitación y Formación en materia de derechos humanos.
Además, que se emita una circular con el procedimiento que los elementos de la Policía Federal deberán observar en sus funciones de inspección, verificación o vigilancia en materia migratoria.
Este incidente contra inmigrantes extranjeros fue denunciado justo antes de que el gobierno del Presidente Felipe Calderón reprobó la ley anti inmigrante promulgada en Arizona y luego de que el mandatario desmintiera a la conductora Carmen Salinas el hecho de que en México constantemente se violan dos derechos civiles y humanos de los inmigrantes que pasan por ese territorio donde los transeúntes de Sudamérica y Centroamérica son objetos de asaltos, violaciones, maltrato y hasta de asesinatos de parte de delincuentes y hasta de autoridades.
La conductora de Univisión cuestionó al presidente si México tiene el derecho moral de acusar a los estados Unidos de abusos contra sus ciudadanos si en su país se violan los más mínimos derechos de los inmigrantes que cruzan por ese territorio.
“México es candil de la calle y oscuridad en su casa”, comentó anteriormente el entonces presidente de la CNDH, José Luis Soberanes, quien concluyó su gestión el año pasado.
Cabe mencionarse que además del asesinato de los 70 inmigrantes por traficantes, tres hondureños fueron asesinados en Tabasco, dos hombres y una mujer a quienes los golpearon brutalmente. A la mujer, además, la violaron.
La iglesia Católica, a través de un arzobispo ha reconocido que México se ha convertido en un país de asesinos.
Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad Pública no ha emitido comentario alguno en torno a la queja formulada por los migrantes o la CNDH.








