
Los alumnos universitarios actuales tienen más ocupaciones que nunca antes. El aumento del precio de la matrícula, y el alto costo de la vida, ha obligado a muchos estudiantes a trabajar a jornada parcial, además de la tarea a jornada completa de sus compromisos académicos.
Conjuntamente con la necesidad de trabajar, también deben realizar actividades extra curriculares para asegurarse un sitio en el mercado laboral para graduados, que se hace cada vez más competitivo.
Si bien esa capacidad de desempeñar múltiples tareas pudiera serles atractiva algún día a los empleadores potenciales, es algo que muchos estudiantes deben aprender. Con frecuencia el tiempo es de gran valor para los estudiantes universitarios, y controlarlo con efectividad pudiera marcar la diferencia entre ser un alumno exitoso y otro abrumado por el estrés.
•Aprender a priorizar. Para algunos estudiantes universitarios, el fin de semana ocupa el último lugar como prioridad. Aunque esto podría ser una receta para la diversión, no lo es con respecto al éxito académico. Priorizar los compromisos académicos y sociales es una medida extremadamente importante para los estudiantes que deseen manejar su tiempo con mayor efectividad.








