
México debe parar estos abusivos y criminales actos y evitar que sus ciudadanos crucen frontera ilegalmente.
POR FRANCO CEVALLOS DE “NUESTRA COMUNIDAD”
En el mes de Junio cinco innecesarias muertes ocurrieron en la frontera, todas causadas por criminales agentes de ICE del Border Patrol.
El primero fue el inmigrante indocumentado Anastasio Hernández que presentó resistencia cuando era devuelto a Tijuna; el fue torturado con una pistola tazer y golpeado salvajemente hasta que murió.
El segundo fue el joven Sergio Adrián Guereca que murió de un disparo hecho por un agente de ICE en el lado mexicano, supuestamente por lanzar piedras al lado estadounidense. Los otros dos muertos fueron dos inmigrantes que trataban de cruzar el río Grande y a quienes se les obligó en una forma cruel regresar a México nadando sin importarles que los inmigrantes no supiecen nadar.
Las muertes de Anastasio y de Sergio han conmocionado al mundo, a la vez que han levantado la ira y repudio del pueblo mexicano ya que las mismas han sido difundidas en grabaciones y en videos a nivel mundial.
La respuesta a estos asesinatos han sido la débil protesta del presidente Calderón y su gobierno y el pedido de sanción a los culpables del Alcalde de Juárez.
El gobierno estadounidense ha prometido investigar los sucesos y, como en otras, ocasiones no ha hecho nada, mas bien ha procedido a justificar las acciones del criminal agente que mató al joven y a ocultar y proteger su identidad aduciendo que el muchacho era un traficante de indocumentados.
Un juez de San Diego dictaminó que fue un homicidio la muerte de Anastacio Hernández y sus familiares esperan que los agentes involucrados sean juzgados y que paguen por su crimen.
Esta irresponsable y criminal actitud de los agentes del Border Patrol, ICE, El FBI y el gobierno estadounidense es reprochable y condenable ya que deja en claro que solamente la vida de los estadounidenses tienen valor y que la vida de los indocumentados y sus derechos humanos no deben ser respetados.
Los gobiernos de Estados Unidos, en una manera hipócrita y abusiva siempre se ha entrometido en asuntos internos de Cuba y otros gobiernos condenando y criticando violaciones de los derechos humanos sin mirar en los continuos abusos contra los inmigrantes.
Por otro lado, el gobierno mexicano está en la obligación en tomar las precauciones necesarias para que sus ciudadanos no crucen la frontera ilegalmente para que no sean víctimas de abusos.
Aunque el gobierno mexicano ha pedido al gobierno estadounidense castigo para los asesinos de estos desafortunados mexicanos ya es hora que el mandatario mexicano aprenda del presidente ecuatoriano Rafaél Correa, quien amenazó con declarar la guerra al asesino gobierno colombiano y a su homicida presidente Juan Manuel Santos por violar su frontera y matar a ciudadanos mexicanos, colombianos y ecuatorianos.








