Chile: ejército, a zonas afectadas por el sismo para frenar saqueos

ImagenSaqueos masivos en Concepción obligaron
a la policía a repeler con gases lacrimógenos
y chorros de agua a cientos de
pobladores que buscaban alimentos, mientras
miles de militares comenzaron a tomar el control
de las regiones chilenas más afectadas por
el sismo de la víspera, que en la noche del domingo
quedaron bajo toque de queda y estado
de excepción, con el fin de garantizar el orden
público y la ayuda humanitaria.
El domingo se pudo apreciar con más detalle
el efecto devastador de las olas gigantes del
tsunami que golpeó las costas chilenas 20 minutos
después de ocurrido el sismo de 8.8 grados
en la escala de Richter, a las 3:34 horas del sábado.
Varios reportes del interior dieron cuenta
de la virtual desaparición de pueblos costeros,
entre ellos Dichato, cerca de Concepción, donde
quedaron en ruinas la mayoría de las viviendas
de sus 7 mil habitantes dedicados a la pesca.
Una complicada situación de seguridad se reporta
en la zona de desastre, afirmó el presidente
Sin éxito, agentes policiacos intentaron detener a residentes
de Concepción que buscaban ingresar por
la fuerza a un mercado.
electo, Sebastián Piñera, al reconocer que cuando
existe una catástrofe de esa magnitud, sin agua ni
luz, la población con razón está angustiada y se
pierde el sentido del orden público.
Ante el caos que prevalece, el gobierno envió
este tarde unos 10 mil soldados a las regiones
del centro del país en un intento por contener
los saqueos de supermercados por damnificados.
Tras el aumento de efectivos policiales y
militares en la zona, la represión se volvió más
dura. Entre gases lacrimógenos, gritos y violencia
fueron arrestados aquellos que continuaron
con los robos a pesar de la distribución gratuita
de ayuda por las autoridades.
Primero con tiros al aire y carros hidrantes después,
las fuerzas del orden lograron disuadir a más
de un millar de personas que habían aprovechado
el caos para saquear comercios y se llevaban incluso
aparatos como televisores y lavadoras.
Grupos de civiles llegaron a saquear algunas
casas e incendiaron un almacén, luego de llevarse
todo lo que había en el interior. Ante la
situación, los alcaldes de las localidades afectadas,
entre ellas Concepción, reaccionaron con
una solicitud de ayuda al gobierno para restablecer
el orden.
No tenemos agua ni nada. Nadie se ha aparecido
a entregar ayuda. Se necesita más presencia
policial para que se ordene esto. Hay mucha
gente que está robando, denunció Ana, de 78
años, mientras hacía fila en las afueras de un
supermercado.
En la ciudad de Talcahuano, los efectivos
realizaron disparos al aire para disuadir a
personas que pretendían abrir por la fuerza
contenedores de barcos en busca de plátanos,
aceite y azúcar.
En Concepción, de unos 670 mil habitantes,
donde militares custodian ya las tiendas y supermercados,
la policía utilizó gases lacrimógenos
para repeler algunos saqueos, pero no tuvo
mucho éxito.
Hombres, mujeres, ancianos y niños corrían
del local comercial cargando leche y otros alimentos.
Es para nuestros niños, aseguró una
mujer a un canal de televisión.
Hay una situación muy compleja. La gente
honesta está, creo, con una sensación de indefensión
gigantesca, expresó la alcaldesa de
Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe,
quien pidió al gobierno central víveres y la presencia
de militares, luego de que la policía local
no logró poner orden en la ciudad, la cual se
encuentra sin agua ni energía eléctrica.
La presidenta Michelle Bachelet, quien envió
10 mil soldados a la zona y les ordenó poner
el orden, decretó estado de excepción por 30
días en las dos regiones más castigadas por el
terremoto de 8.8 grados Richter, Maule y Bío
Bío, al tiempo que aplicó toque de queda en
Concepción entre las 21 y las 6 horas, todo lo
cual dotará de mayores poderes al ejército y a la
policía para controlar la situación.
La mandataria anunció también un acuerdo
con las principales cadenas de supermercados
para la entrega gratis de productos de primera
necesidad en Maule, Bío Bío y algunos sectores
de la Araucanía. Adelantó, en todo caso, que se
solicitará ayuda internacional en materia hospitalaria
(casas de campaña e insumos), así como
en infraestructura (puentes provisionales), telecomunicaciones,
equipos generadores de electricidad
y purificadores de agua, además del
traslado a Chile de especialistas en rescate.
En medio de la desesperación, camiones de
distribución de comida comenzaron a repartir
bienes de primera necesidad en Concepción,
mientras el ministro de Salud, Álvaro Erazo,
anunció la llegada de la primera ayuda internacional.
Desde Argentina arribaron tres hospitales
de emergencia con personal para fortalecer
el servicio en las ciudades de Curicó, Cauquenes
y Parral.

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