El cáncer uterino es el segundo tipo
de cáncer más común en las mujeres.
Se estima que en los Estados
Unidos solamente, se produjeron 11,270
nuevos casos de cáncer uterino en el 2009,
y 4,070 fallecimientos a causa de la enfermedad. Los dos grupos femeninos con los
niveles más altos de cáncer uterino están
compuestos por mujeres de 35 a 39 años, y
de 60 a 64. La detección a tiempo es clave
para el tratamiento y la supervivencia.
Comprendiendo el PVH
El cáncer uterino se produce en el cuello
del útero, órgano que conecta a éste con la
vagina. Casi siempre es provocado por el
papilomavirus humano (PVH), que hasta
hace poco era poco conocido, pero desde
entonces se ha convertido en un nombre
demasiado común. Es un virus transmitido
por vía sexual que afecta las membranas
mucosas de los seres humanos. El PVH se
transmite por el contacto directo de la piel
entre dos personas, y no es necesaria la penetración
para contagiarse. Los hombres y
las mujeres por igual pueden padecer PVH,
y no hay cepas diferentes. El PVH que provoca
el herpes genital no está vinculado
necesariamente al cáncer uterino.
Pruebas citológicas o PAP
La única manera de evitar el contagio
con PVH es abstenerse del contacto sexual
con personas desconocidas. Recientemente
se aprobó una vacuna para la prevención
de la enfermedad. La detección precoz del
cáncer uterino también es esencial, y se logra
mediante una prueba citológica o PAP.
La incidencia del cáncer uterino ha disminuido
en los países desarrollados debido a
un incremento en el uso de pruebas y tratamientos
adecuados de seguimiento.
La prueba citológica o PAP lleva el nombre
del Dr. George Papanicolaou, creador
de la misma, que consiste en tomar una
muestra de células uterinas que luego se
observan por el microscopio.
La mujer puede padecer de PVH durante
años y no enterarse. El virus permanece
en el organismo y puede provocar el cáncer
uterino al cabo de años del contagio.
Como con frecuencia el PVH o el cáncer
uterino son asintomáticos, la prueba PAP
es la mejor forma de detectarlos. En caso
de presentarse una sintomatología, la misma
consiste en hemorragias o dolor sin explicación.
Tratamiento
Si el cáncer uterino se detecta a tiempo,
se le puede dar un tratamiento exitoso. La
paciente puede incluso tener hijos si el cáncer
se detecta con tiempo suficiente. Sin
embargo, la mayoría de los tratamientos
del cáncer uterino le impiden a la paciente
tener hijos al término de los mismos. En
dependencia de la etapa de desarrollo, los
tratamientos de cáncer uterino pueden consistir
en:
• Biopsia de cono para extirpar el cáncer.
•Histerectomía simple para extirpar el
útero y el cuello.
•Histerectomía y extirpación de los ganglios
linfáticos pélvicos, con o sin extirpación
de ambos ovarios y trompas de Falopio.
•Terapia de radiación, utilizando rayos X
de altas dosis o implantes en la cavidad vaginal
para eliminar las células cancerosas.
•Quimioterapia
Los exámenes pélvicos regulares y
PAP pueden salvarle la vida a la mujer
y evitar el desarrollo del cáncer uterino.
Las mujeres que presenten cualquier síntoma
inusual deben ver a su médico de
inmediato.





