
Piden legalizar a indocumentados
Dirigentes comunitarios, vecinos y empresarios de Aurora, un suburbio al este de Denver, entregaron al congresista Ed Perlmutter un documento con más de mil firmas a favor de una reforma “justa y digna”, una propuesta que cuenta con el respaldo del legislador.
Según Emily Parkey, organizadora comunitaria de Derechos para Todos, una organización no lucrativa que compiló las firmas, la visita el martes en la noche a las oficinas de Perlmutter sirvió no solamente para mostrar el apoyo que existe a nivel local a una reforma migratoria sino también para pedirle que respalde el proyecto del congresista Luis Gutiérrez.
“Queremos poner fin a los corazones quebrantados y pedimos una solución real que reúna a las familias. Hemos compilado estas firmas en varias iglesias y en negocios en la zona de East Colfax,” dijo Parkey al entregar el paquete de firmas (cada una con un mensaje personalizado), en referencia a la principal avenida que recorre Aurora de este a oeste.
“Es una de las primeras veces que vemos a los empresarios expresarse sobre este tema. Lo que estamos viendo es que cada vez hay más dueños de negocios y trabajadores que están a favor de una reforma migratoria”, agregó.
Perlmutter, demócrata del Distrito 7 de Colorado, no estaba en su oficina en ese momento, pero fue representado por Leslie Oliver, su director de comunicaciones.
Oliver recordó que Perlmutter respaldó el anteproyecto de ley de Gutiérrez, demócrata de Illinois.
El portavoz enfatizó que los otros congresistas demócratas de Colorado, Jared Polis, John Salazar y Diana DeGette, también respaldan esa iniciativa.
“(El congresista Perlmutter) siempre sintió la necesidad de una reforma migratoria comprensiva. Si alguien está aquí ilegalmente, pero no comete crímenes, paga impuestos y aprende inglés, entonces tenemos que encontrar el camino para la ciudadanía para ellos”, sostuvo Oliver.
“El congresista cree que este anteproyecto logrará eso, o por lo menos se acercará a esas metas”, explicó.
En declaraciones anteriores a Efe, Perlmutter aseveró que la reforma migratoria es parte de un proyecto de renovación del país en otros ámbitos, incluidos salud, economía, energía y educación, y que la implementación de todas esos cambios podría llevar hasta dos décadas.
“Una vez que se establezca un proceso de regularización de los millones de indocumentados, tenemos que estar seguros que nuestras escuelas, hospitales, servicios públicos y lugares de empleo están preparados para recibir a todas esas nuevas personas”, opinó el legislador.








