
El presidente de México Felipe Calderón afirmó en una entrevista difundida por la televisión mexicana que las pandillas de los cárteles mexicanos se estaban “adueñando” de México antes de que comenzara su ofensiva en su contra y reconoció que la guerra contra el narcotráfico ha arrojado resultados insatisfactorios.
Los comentarios de Calderón fueron grabados antes de que declarara que la reducción de la pobreza se convertiría en la prioridad de su gobierno.
Sin embargo, en la entrevista grabada previamente con la cadena de televisión privada Televisa y trasmitida, Calderón aclaró que no estaba abandonando la lucha contra el narcotráfico.
“Aquí la disyuntiva no puede ser entre combatir el crimen organizado como lo estamos haciendo o dejarlo a ver como se apodera de México, como se estaba apoderando de México antes de que nosotros actuáramos”, dijo Calderón.
El mandatario afirmó que su Gobierno va “avanzando en una estrategia muy sólida”, de una “guerra” de la que recordó que desde el inicio de su mandato, en diciembre de 2006, advirtió que iba a llevar tiempo, recursos económicos y vida humanas.
Calderón ha basado su estrategia de combate al crimen organizado en mandar a estados con alta violencia del narcotráfico a 45,000 militares y 20,000 agentes federales, una medida criticada por organizaciones civiles mexicanas e internacionales.
“Aquí la única alternativa es combatirlo y derrotarlo, y lo vamos a derrotar (…) estamos enfrentándolo con todo”, agregó.
Sin embargo, Calderón reconoció que los resultados de esta lucha no han sido los esperados.
“Hay zonas del país donde vamos claramente imponiendo la ley del estado mexicano, como es en Tijuana, por ejemplo y (en) Michoacán … Hay otros que no, por ejemplo, en Ciudad Juárez donde los grupos criminales siguen combatiéndose uno a otro con una saña inaudita”, indicó el presidente mexicano.
Ciudad Juárez es la urbe más violenta del país, donde los grupos de la delincuencia organizada se han cobrado desde 2008 a la fecha casi 4,000 vidas, y donde el Gobierno mantiene a unos 8,000 soldados.








