Muchos padres desconocen esta peligrosa práctica de los adolescentes
Mariam Pérez Brebán/
No es un juego como cualquier otro, pero muchos adolescentes lo practican como alternativa “legal” para obtener placer, adrenalina o ponerse high. Sin embargo, su práctica ha llevado a cientos de jóvenes a perder la vida, al igual que con las drogas o el alcohol. ¿Su nombre?, el juego de la asfixia (choking game).
El mismo ha pasado de generación en generación secretamente en la escuela, campamentos o entre amigos. Consiste en privar al cerebro de oxígeno aplicando presión en ciertas partes del cuello, provocando así sensaciones malinterpretadas en menores entre 9 a 17 años, ya que los mareos, la euforia, cosquilleo o el río de adrenalina son el resultado de miles de células cerebrales al morir.
“Perdí a mi hijo Austin cuando tenía 12 años en manos del choking game. Lo encontré en su cuarto con una correa atada al cuello”, confesó Denise Guillentine en entrevista desde California.
“Los médicos me explicaron que las hebillas de metal de la correa pincharon inmediatamente la arteria principal del cuello causándole la muerte”.
“Hubo muchísimas señales que indicaban lo que estaba haciendo, pero yo desconocía del juego, por lo tanto no lo descubrí a tiempo”, añadió. “Encontraba cordones de zapatos atados para formar una larga soga, o correas amarradas a lugares extraños como en la cortina del baño, la perilla de la puerta o la ventana”.
Desde la muerte de su hijo, 11 meses atrás, Guillentine ha dedicado su tiempo a orientar a jóvenes sobre las consecuencias de esta práctica mortal. Sobre todo, ha tratado de crear conciencia en la escuela de su hijo, donde ya han muerto dos menores a causa del juego.
“Es absurdo ver cómo las escuelas se niegan a orientar sobre las consecuencias de este juego tanto a los estudiantes como a los padres, ya que al igual que yo hay muchos adultos que no tienen ni idea de esto. No hay que esperar a que sigan muriendo más niños para hacer algo al respecto”, denunció.
Según las estadísticas, cada año mueren aproximadamente de 250 a mil jóvenes en todo Estados Unidos a consecuencia del choking game. Y muchos casos son confundidos con suicido debido a la ignorancia que aún prevalece sobre el tema.
De acuerdo con la Fundación Dylan Blake, en 2006 se reportaron 40 muertes de adolescentes a causa del juego y cinco menores quedaron seriamente heridos.
Por su parte, Kathy Walsh, de la oficina de prensa del Distrito Escolar del Condado de Orange, manifestó que actualmente no existe ninguna clase preventiva para alertar a los estudiantes o padres sobre las consecuencias del juego.
“Las escuelas del condado sólo tienen disponibles consejeros que podrían ayudar a los jóvenes con este tipo de dificultad, pero sólo si existe un acercamiento de su parte o quizás otro compañero que indique quién lo está haciendo, entonces se tomarían las medidas al respecto con los involucrados”, comentó.
Siendo la curiosidad y la presión de grupo los principales motivos para caer dentro de este juego adictivo, varios adolescentes confesaron por qué decidieron probarlo.
“Hay varias formas de hacerlo. Solamente lo hice una vez y recuerdo que me desmayé por varios segundos y luego sentí cosquilleo en todo el cuerpo, mareo y dolor de cabeza. Lo quise hacer porque todos lo estaban haciendo. Tenía más de 14 amigos que lo habían hecho”, comentó Hanah Kolailat, de 16 años, residente de Orlando, quien conoció del juego en su natal Puerto Rico.
Por su parte, su prima, Nashalie Soto, de 15 años y también residente de Orlando, confesó haber visto el procedimiento de cómo se realizaba la técnica en una página de internet.
“Mi amigo José había hecho un video donde mostraba cómo se hacía el juego. Yo no sabía para aquel entonces lo que era y nunca lo he practicado porque es peligroso, ¿para qué hacer eso si es arriesgar tu vida?”, indicó.
De igual forma, Soto reveló que ha escuchado a varios amigos en su escuela comentando entre ellos e incitando a otros a hacerlo.
“La mejor decisión que se puede tomar es dejar de hacerlo, pues es algo tonto que atenta contra tu vida. En realidad, no sabes lo que estás haciéndole a tu cuerpo”, aconsejó Hanah.
Por su parte, Guillentine agregó: “Si nota que la mayoría de los cordones de zapatos de sus hijos están extraviados, esté alerta porque podría estar practicando el juego. Actúe inmediatamente antes de que sea tarde”, concluyó.
NOMBRES COMUNES
Black Out, Black Hole, Seven Minutes ‘Til Heaven, Space Monkey, Funky Chicken, Knock Out, Rising Sun,Purple City, Astronauting,Cloud Nine
SEÑALES DE ALERTA
Marcas o moretones en el cuello, Dolores de cabeza frecuentes, Ojos rojos, Comportamiento agresivo, Desorientación, Marcas de desgaste en perillas o muebles
Correas, cordones, sábanas o cables atados en lugares extraños
ataques o “seizures”
Qué hacer en caso de que su hijo esté jugándolo
Aumente la supervisión
Alerte a los padres de sus amigos, lo más probable es que también lo estén jugando
Remueva todo objeto que sirva de ligadura
Consulte con el médico de su hijo.








