El origen demográfico de los migrantes que siguen arribando a la Gran Manzana buscando mejores oportunidades de vida, está cambiando. Y las posibilidades de estos recién llegados de alcanzar el “sueño americano”, ante la escasa oferta laboral, de vivienda y de legalización, luce cada vez más esquiva e inalcanzable.
Así lo demuestra el reporte “Dejando atrás a los nuevos neoyorquinos” el cual deja claro que las condiciones socioeconómicas de ciudad de Nueva York, son un territorio “muy árido” para los miles de migrantes que desde la primavera 2022, llegaron pidiendo albergue luego de haber cruzado la frontera sur con México.
La encuesta realizada a 586 migrantes, comprueba cómo apenas el 3% ha conseguido un trabajo realmente estable y el 95% está batallando cómo sobrevivir y salir del sistema de refugios. Además, solo el 5% ha tenido la opción de rentar su propio espacio una vez que reciben las notificaciones de 30 y 60 días de desalojos de los ‘shelters’.







