La selección de Marruecos anunció que presentará una denuncia formal luego de lo ocurrido en la final de la Copa Africana de Naciones, disputada en Rabat, donde cayó 1-0 ante Senegal en tiempo extra, en un encuentro marcado por la controversia arbitral y una prolongada interrupción del juego.
El momento más discutido del partido se produjo al final del tiempo reglamentario, cuando el VAR confirmó un penalti a favor de Marruecos por una falta sobre el delantero Brahim Díaz. Tras la decisión, los jugadores de Senegal abandonaron el terreno de juego como señal de protesta, lo que provocó una pausa cercana a los 14 minutos antes de que el encuentro se reanudara.
Una vez regresaron al campo, el penalti fue ejecutado sin éxito, y posteriormente Senegal terminó imponiéndose en la prórroga. La situación generó un fuerte debate sobre el impacto que tuvo la interrupción en el desarrollo normal del partido.
Mediante un comunicado oficial, la Real Federación Marroquí de Fútbol informó que elevará el caso ante la Confederación Africana de Fútbol y la FIFA, solicitando que se evalúe la legalidad del abandono temporal del campo por parte del conjunto senegalés y sus consecuencias deportivas.
Según la federación, la interrupción alteró el ritmo del encuentro y afectó el rendimiento de los jugadores, aunque no se detalló si la queja busca una repetición del partido o una sanción disciplinaria.
Tras el encuentro, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y la CAF expresaron su rechazo a los incidentes ocurridos tanto en el terreno de juego como en las gradas. Ambos organismos coincidieron en que este tipo de comportamientos no representan los valores del fútbol.
La CAF confirmó que se encuentra revisando las imágenes del partido y que podría abrirse un procedimiento disciplinario relacionado con los hechos sucedidos durante la final.








