Durante 2023, el peso mexicano alcanzó niveles históricamente bajos frente al dólar estadounidense. A mediados de julio alcanzó un tipo de cambio de 16.74 por dólar, logrando su mayor apreciación en 23 años. Su fortaleza llevó a economistas y expertos financieros a denominarlo superpeso.
Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicaron que la apreciación de la divisa mexicana respecto a la estadounidense se debe a múltiples factores, entre ellos el aumento de las exportaciones petroleras por diversos conflictos políticos como el de Rusia y Ucrania.
También lo atribuyen al incremento de la demanda mundial de este combustible por la recuperación de las economías, así como el debilitamiento del dólar respecto al euro y otras monedas, así como al crecimiento de las exportaciones manufactureras nacionales y el ingreso importante de remesas al país.
Aunque el superpeso tiene un efecto altamente positivo para la economía, especialmente para las empresas que importan insumos de otros países, especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM coincidieron en que existen factores como el comportamiento de las remesas o el alza en las tasas de interés que pueden afectar en el mediano y largo plazos.
Por este motivo, el investigador José Manuel Márquez Estrada aclara que “no es sinónimo que haya un superpeso con que haya mejores condiciones para la economía”.
“No es una cuestión sostenible, ni que el tipo de cambio se promedie a estos niveles o si se aprecia mucho más el peso. Eso ya no sería tan deseable, se encarecería las exportaciones mexicanas, eso le pegaría también a la inversión etcétera”, recalcó.









