El estado de Sonora, una de las regiones con presencia de diversos cárteles de la droga, fue el lugar en donde el crimen organizado montó uno de los narcolaboratorios más grandes hasta ahora encontrados en México.
El hallazgo fue realizado por elementos de la Armada, quienes incautaron más de 35 toneladas de droga lista para su venta, así como miles de kilos de precursores para la producción de metanfetamina, lo que le generaría al cártel encargado de dicho laboratorio más de 700 millones de dólares de ganancias.
Fue tal la cantidad de metanfetamina y químicos encontrados en el lugar, que la propia Armada destacó que este decomiso “representa más del 50% de la droga y precursores asegurados durante el presente año”.







