Organizaciones civiles de la frontera norte de México alertan de un incremento de jóvenes reclutados de manera forzosa por el crimen organizado, como muestran los casos de quienes llegan a solicitar ayuda tras escapar de los delincuentes.
Albert Rivera Colón, director de la asociación Ágape Misión Mundial, contó que han encontrado a jóvenes que arribaron a la fronteriza ciudad de Tijuana para buscar asilo y protección en Estados Unidos tras huir de grupos criminales.
Pero el activista advirtió que los jóvenes y sus familias no hablan de ello por temor, lo que dificulta conocer una estadística y lo hace ser “un fenómeno silencioso que está pasando por aquí y del que todo el mundo tiene miedo de hablar e investigar”.
“Algunos padres tienen miedo de reportar teniendo conocimiento de que sus hijos están en cautiverio, además que no existen las garantías para ellos y, obviamente, temen que algo les pase a sus hijos. Es muy lamentable porque esto va en aumento, se debe hacer algo para prevenir y evitar que esto siga sucediendo”, manifestó.
La organización civil Reinserta estimó el año pasado que el crimen organizado ha reclutado a, por lo menos, 30 mil menores de edad a nivel nacional.
Un joven, que se identificó como ‘Jorge’ por seguridad, relató que, tras terminar la escuela secundaria, con 15 años de edad, un grupo armado lo capturó cuando volvía a su casa de una fiesta en Michoacán.
Lo llevaron a un lugar en el que le dijeron que, a partir de ese momento, trabajaría para ellos o, de lo contrario, lo matarían a él y a toda su familia.








